Quieren confrontación y la van a tener
21 Enero, 2008 escrito por Gorka Aranburu
Que sencillo y rápido es conseguir votos en España a cuenta del conflicto vasco, es por este motivo por el que PP y PSOE prefieren que no finalice, que continúe el sufrimiento en ambos bandos y ellos mientras recogiendo los frutos en forma de votos.
No contentos con incumplir constantemente el Estatuto de autonomía, que han sido precisamente ellos incumpliéndolo los que lo han enterrado, ahora atacan directamente al Parlamento Vasco, al órgano que representa la soberanía de los vascos o al menos de una parte de los vascos.
Decir que la justicia esta politizada no solo implica que ciertos partidos la manejen a su antojo, que también, a su vez también significa que ciertos jueces con ciertos temas y con ciertas personas se guían única y exclusivamente por motivaciones políticas en sus sentencias. En este caso hablamos del sentimiento neocolonialista que niega un derecho tan democrático como el derecho de autodeterminación.
Los lideres más españoles del PNV meses atrás decían que la consulta del Lehendakari Ibarretxe generaría confrontación en caso de celebrarse sin autorización por parte del Gobierno Español. Nada más lejos de la realidad, es precisamente el estado español el que lleva años con una confrontación constante tanto institución como social y ahora da una vuelta de tuerca más.
Un nuevo ataque a la sociedad vasca, pero no un ataque cualquiera, esta vez ha sido en la línea de flotación. Un ataque contra la máxima institución que nos representa.
Si lo que quieren es confrontación, la van a tener. Con esto van a conseguir que el electorado abertzale que estaba desmovilizado y desmotivado se reactive y esta vez el golpe político que se van a llevar va a ser mayor que el bofetón que recibieron en las elecciones del 2001.
Este nuevo despropósito judicial es ahora mismo portada en todos los medios de comunicación digitales, marcadores sociales y en la edición impresa de la mayoría de los periódicos. Previsiblemente una gran mayoría comentara la noticia sin tener la más mínima idea, con una pobre argumentación fruto de la ceguera ideológica.
Una vez más el estado trata de echar otro pulso, otro pulso más con el cual va cerrando las vías políticas a las reclamaciones legitimas y sigue justificando las vías violentas, la lucha armada. Que cada palo aguante su vela.
Visto el panorama actual, con el gran aprecio que nos tienen en España ¿Hacen falta más argumentos para querer ser independientes? Hay que largarse cuanto antes de este país donde su política tiene todavía olor a naftalina.




En Gara de hoy domingo 27 de enero la candidata de ANV por Larrabetzu, Eunate Guarrotxena publica un interesante y acertado articulo titulado “¿Hablamos de genocidio político?”, con el que resultaría difícil no sintonizar plenamente, al igual que con el artículo publicado hace unos días en Izaronews, por mi estimado amigo el profesor César Arrondo de la Universidad de La Plata. Efectivamente, como una y otro señalan acertadamente, es hora ya de pasar de las palabras a los hechos y de hacer algo serio y eficaz contra las agresiones que en varios frentes está sufriendo Euskal Herria por parte del Estado Español, y de sus dos partidos hegemónicos, que cada vez, y pese a sus aparentes peleas de matrimonio, más parecen un partido único, que en puridad debería llamarse PPSOE y de las JONS. Naturalmente que sí, que aquí se está perpetrando un genocidio, político de momento, contra una parte esencial del pueblo vasco. Esto ya lo han visto claramente profesores de Derecho como Pérez Royo (artículo “Liquidación electoral de una minoría”), o como el profesor Manuel F. Trillo de la Universidad de Andalucía, nada sospechosos de simpatías abertzales, y ni siquiera vascos. Pues así las cosas, señores, ya es el tiempo de dejarse de milongas, de engañarse jugando con autonomías de opereta, y pasar a la acción contundente en defensa de nuestra patria. Cada cual que se examine a sí mismo, vea en qué está fallando, y que es lo que debe hacer por Euskadi; Euskal Herria; Pais Vasco; Vasconia, o como queramos llamarlo, que todos sabemos a qué nos referimos. Y desde luego aquellos que no estén dispuestos a arriesgar nada por ello – quizás ni siquiera su sillón o su visa oro – por favor que tengan al menos la decencia de apartarse. Antes de que nos ilegalicen a todos y nos metan en un gheto, si es que no estamos ya el él.
De momento, y para ir dejando las cosas claras ante el mundo, creo que todos deberíamos empezar a salir a la calle con un brazalete, amarillo por supuesto, y con una estrella de seis puntas, que casualmente lleva también ANV en su emblema. Y con este brazalete ir a donde se nos convoque, sea el Parlamento, el Tribunal Superior de Justicia o la Audiencia Nacional. ¿Tendrán alguna autoridades vascas el valeroso gesto que tuvo en rey de Dinamarca durante la ocupación nazi de su país, de pasearse con el brazalete amarillo y la estrella de seis puntas de sus súbditos judios?.
José Antonio Etxague